La Habana, 18 nov (AIN) José Manuel Castillo, embajador de la República Dominicana en Cuba, colocó hoy una ofrenda floral ante la estatua ecuestre de Máximo Gómez, al cumplirse el aniversario 175 del natalicio del prócer.
En el parque que lleva el nombre del insigne patriota dominicano, ubicado en esta capital, Castillo recordó la valentía y el arrojo del héroe que no nació en Cuba, pero siempre dio lo mejor de sí por la causa independentista de la Isla y le mostró su lealtad.
Gómez rechazó las ofertas de poder que un día le hizo el general español Arsenio Martínez Campos, porque su compromiso e ideales estaban al servicio de la liberación del último eslabón colonial en América, significó el diplomático.
En el homenaje también intervino Hamlet Hermann, escritor y veterano del ejército constitucionalista de República Dominicana, quien expresó que además de todos los méritos políticos e históricos que tiene Máximo Gómez, también se le puede agradecer indirectamente la introducción del béisbol en su país.
Evocó cómo este y otros deportes se propagaron en su nación a finales del siglo XIX, luego de que luchadores independentistas cubanos se establecieran en la isla de La Española, con el fin de organizar junto al patriota los preparativos para la guerra de Cuba contra España.
Máximo Gómez (1836-1905) nació un día como hoy en el sureño pueblo de Baní, República Dominicana, y emigró con su familia a la patria de Martí, en 1865.
En los primeros años, participó en actividades conspirativas y posteriormente se incorporó al Ejército Libertador con el grado de sargento, conferido por el poeta José Joaquín Palma.
Por el respeto y liderazgo alcanzados al frente de las fuerzas cubanas en las campañas independentistas, el pueblo le rinde homenaje con el apelativo de "El Generalísimo".
Al acto de recordación asistieron, además, miembros del cuerpo diplomático acreditado el La Habana, representantes del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, e invitados.


