La Habana, 11 nov (AIN) Armando da Cruz Neto, gobernador de la sureña provincia de Benguela, exaltó este viernes en la localidad de Xingongo el aporte de los internacionalistas cubanos en la independencia de Angola, proclamada el 11 de noviembre de 1975.
Al intervenir en un acto político por la efeméride, el funcionario destacó la presencia de Orlaida Cabrera, directora de África y Medio Oriente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, reporta la agencia Prensa Latina.
Participaron en la actividad igualmente miembros de la embajada de la Isla en Luanda, médicos del país caribeño que trabajan allí, y cooperantes del Programa de alfabetización Yo, si puedo.
En conversación con Prensa Latina, habitantes de Benguela expresaron que el pueblo recuerda hoy, al cumplirse los 36 años de la gloriosa fecha, al primer Presidente, Agostinho Neto (1922-1979), y muchos otros combatientes que hicieron posible la independencia.
En declaraciones efectuadas el miércoles último en esta capital, José César Augusto Kiluanji, embajador de Angola, reafirmó el respaldo de su país a la Revolución en la Isla y agradeció la buena voluntad demostrada hacia su patria a lo largo de los años.
El diplomático calificó de sólidas las relaciones bilaterales y auguró la fortificación de los lazos de amistad forjados durante momentos difíciles y por el sacrificio de ambos pueblos y explicó que se refuerzan los vínculos en la batalla por la reconstrucción de Angola, en la educación, salud, construcción, agricultura, y petróleo.
Precisó que permanecen en esa nación africana más de tres mil colaboradores de la Isla, de ellos unos mil 300 en la esfera de la salud y 790 en las tareas constructivas, como son un aeropuerto internacional y reparación de vías y puentes.
También subrayó la importancia de la ayuda del país caribeño en la erradicación del analfabetismo.
La independencia de la excolonia portuguesa, se logró con una de las más largas guerras sostenidas en el continente africano por la soberanía e implicó la derrota de las fuerzas militares del entonces régimen racista sudafricano, que pretendía apoderarse de Angola.
A partir del año 1965, Cuba comenzó a colaborar con la lucha emancipadora de esa nación, fundamentalmente mediante la preparación de cuadros dirigentes y el envío de instructores.
Tras la declaración de independencia, se creó una misión militar cubana en el país africano, primero con la misión de instruir al naciente ejército nacional, y posteriormente, ante la invasión de los racistas sudafricanos, el gobierno de Neto pidió ayuda militar a la Isla caribeña.
Angola, Cuba y el entonces gobierno segregacionista de Sudáfrica suscribieron el 22 de diciembre de 1988, en la sede de la Organización de las Naciones Unidas, en Nueva York, los acuerdos finales de paz, que permitieron iniciar el primero de abril de 1989 la aplicación de la Resolución 435/78 de la ONU para la independencia de Namibia.


